Siempre podemos estar peor

El lunes por la noche Quilmes se presentó en su cancha para enfrentarse a Patronato. Volvió a perder y es casi un hecho que jugará la próxima temporada en la segunda categoría del fútbol argentino.

Lisa y llanamente el titulo de la nota maquilla, viste y calza una situación que parece imposible de dar vuelta. Quilmes no solo volvió a perder, sino que lo hizo frente a un equipo que hacía trece partidos que no ganaba. Si bien fue protagonista durante casi todo el partido, y más que nada en el primer tiempo manejó bien la pelota y tuvo chances, cuando se vio abajo en el marcador ahí la historia se terminó. Un equipo plagado de nervios, de presión, que verdaderamente no le sale una. Jugando bien, mal o más o menos, Quilmes pierde con quien juega y se genera problemas solo. No se pone en tela de juicio el esfuerzo y la entrega pero da demasiadas ventajas en dos cosas muy simples y fundamentales. Físicamente es menos que todos sus rivales y no puede dar dos pases seguidos. Sumado a que no levanta la pelota ni un metro cuando tiene el tiro libre. Es un equipo consumido y prácticamente entregado.
Quedan tres partidos en donde tienen que pasar cosas no tan fáciles para que Quilmes se quede en primera. Desde los números aun hay posibilidades pero parece algo casi milagroso.

No hay mucho mas para decir, solamente jugar a cara de perro los tres partidos que quedan y además de la hombría que para mi este equipo de a ratos muestra, sumarle el ABC del fútbol. Darle la pelota a un compañero mejor ubicado y buscar el gol con ímpetu y vergüenza.

Ya habría tiempo para analizar punto a punto en todo lo que se falló, pero ahora quedan tres finales de noventa minutos para intentar cambiar un poquito la cara y generar aunque sea un aplauso al esfuerzo.

2 Comentarios

  1. Claudio Zamora says:

    Me tienen que pintar el Centenario…todo. Resembrar el campo de juego. Barrer las calles aledañas al estadio y podar los árboles del predio………y los del Parque de la Ciudad, atrás de la visitante. Limpiar con lavandina cada butaca de las plateas. Limpiar “a fondo” las cabinas de transmisión y los vidrios. Lustrar los muebles de la utilería con Blem. Lavar las camisetas de todas las categorías. Arreglar los alambrados de Alsina y Lora. Recién ahí……y de mala gana, sería capaz de entregarles un tibio aplauso al esfuerzo. Al esfuerzo final, claro.
    Y si me lo permiten, quiero recordar el triste momento (uno más) en donde nuestro “capitán”, Diego “raya al medio” Colotto, se negó a salir a la cancha junto a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en la copa Argentina, aduciendo que “ellos, son un equipo de OTRA categoría”. Una actitud vergonzosa que ensucia MI INSTITUCIÓN. Algo que una dirigencia más o menos seria, no debió permitir. Aunque…..a la distancia……tenía razón el capitán sin sangre. Eran de categoría……superior.-

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